¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto
  • 03
  • 04
  • 02
  • 01

La noche de Walpurgis

 

Aunque desde el siglo IV el cristianismo se convierte en una religión tolerada y muy pronto protegida por el Estado romano la evangelización de Europa fue muy lenta y dificultosa. Si bien las ciudades fueron más permeables a las nuevas creencias la Europa rural se aferraba a otras más antiguas anteriores al paganismo greco-romano.

Los habitantes del campo y de los bosques mantenían el culto a las fuerzas naturales, a las aguas y los árboles, a los seres misteriosos que poblaban sus bosques, al Sol y la Luna.

 

Alquimia

Incluso el término “paganus” que en origen designó a alguien extraño a un medio social determinado, como un civil para los militares, por ejemplo, pasa a definir a alguien extraño a la comunidad cristiana, al mismo tiempo que da origen al término paisano, habitante del “pagus”, es decir del pueblo rural, al que se considera un pagano fuera de la Iglesia.

Las creencias y rituales mágicos de estos paisanos tienen como objetivo apaciguar a los poderes y fuerzas secretas que dominan el mundo y a poner de su parte a las fuerzas hostiles que el ser humano no ha sido capaz de dominar. Esta religión primitiva se resiste a la cristianización, pervive durante muchos siglos y llega hasta nuestros días a través de rituales y fiestas populares.

 

Walpurgisnacht, Ernst BarlachEn la época medieval los días que transcurren desde la entrada del sol en el signo de Tauro, el 21 de abril, hasta la noche del 30 eran días de angustia y espera.

Nueve días y nueve noches en los que las potencias de la luz luchan denodadamente contra las fuerzas de las tinieblas con resultado impredecible. Los ritos de protección se suceden pues los pastores, magos y protectores de la comunidad ya que conocen las estrellas y las plantas, abandonan los pueblos en busca de los pastos de primavera y dejan a sus paisanos a merced de los poderes sobrenaturales.

La noche del 30 de abril tenía lugar la última batalla. Noche funesta de amanecer incierto en la que los dioses lares protectores del hogar abandonaban la casa y partían hacia los campos y bosques para reunirse con los espíritus de las tinieblas.

Walpurgisnacht, Cornelius

Ese día había que encerrar el ganado temprano y protegerlo del mal atándole a la cola ramas de serbal o mejorana, esparcir por los establos escaramujo, tomillo y otras hierbas mágicas, colgar en las puertas ristras de ajos y cencerros del cuello de los animales para que su sonido ahuyentara a los espíritus.

A la caída del sol la buena gente se encerraba en su casa mientras en el exterior los espíritus del mal bailaban una enloquecida zarabanda y pobre de aquel que hubiera sido sorprendido en el exterior, obligado a entrar en la ronda bailaría sin parar hasta su muerte.

Dragones

Los dragones salían de sus escondites y contaminaban pozos, fuentes y ríos con su esperma. Los brujos volaban y distribuían la mala suerte entre los habitantes de las casas y los establos que no estuvieran protegidos por las plantas mágicas.

Noche maldita que transcurría en la angustia y la incertidumbre hasta que la salida del sol anunciaba el triunfo de las fuerzas de la luz sobre los espíritus de las tinieblas y se iniciaba un día muy ocupado. Como primera medida se purificaban las aguas mancilladas por los dragones azotándolas con ramas floridas de escaramujo. A continuación se encendían grandes fuegos para liberarse del fétido aliento que los monstruos nocturnos habían dejado en la atmósfera y se enterraban los huevos puestos esa noche por las gallinas

Gato negro

 

 

Por último se dejaba entrar de nuevo a los únicos animales a los que se había permitido participar en esa orgía de tinieblas, los gatos.

laurisilva by DDiArte

 

 

 

 

Y por fin se iniciaban las fiestas. Los habitantes del pueblo iban en procesión precedidos por un leñador a cortar el árbol de mayo. Llegados al bosque sagrado el leñador rogaba al espíritu de la naturaleza habitante del árbol elegido que se trasladara a otro antes de proceder a cortarlo y trasladarlo con gran pompa al centro del pueblo. Se le adornaba con las primeras flores y frutos de la tierra para propiciar la abundancia y se trazaba un círculo a su alrededor para delimitar un espacio sagrado antes de proceder a su casamiento. Una jovencita, la más bella del lugar o la que había sido púber recientemente esposaba al árbol con su cuerpo mientras el pueblo entero bailaba una ronda a su alrededor. Para tener hijos varones debía apoyar su flanco derecho en el tronco del árbol sagrado. Este matrimonio traería fertilidad a humanos y animales y abundancia a la comunidad y, de paso, la jovencita aseguraba su boda a lo largo del año.

La fiesta continuaba, el leñador enganchaba a su ropa diversas ramas convirtiéndose así en Hombre Verde, espíritu benéfico de la naturaleza. Las rondas proseguían, la comida y la bebida abundaban y llegada el alba se recogía el rocío para lavarse la cara y frotar con él las ubres de las vacas en busca de mucha y buena leche. Por último se cerraba la fiesta andando descalzos sobre la hierba para fortalecer el cuerpo para todo el año.

La Iglesia luchó denodadamente contra este paganismo con muy poco resultado. Tan sólo algunos santos menores vinieron a sustituir a los dioses lares como protectores del hogar. Se les pedían lluvias benéficas y cosechas abundantes, si el santo se mostraba generoso recibía ofrendas de flores pero si permanecía sordo a los ruegos solía terminar con el trasero entre las ortigas.

Hasta una santa Walpurga encontró la Iglesia en Irlanda y fijó su fiesta el 30 de abril, pero los ritos de la noche de Walpurgis se siguieron celebrando y la santa se limitó a recibir un culto muy discreto al día siguiente.

Como último intento para erradicar esos días demoníacos la Iglesia instituyó el mes de María consiguiendo que los lugareños trasladaran su ritual a sitios más escondidos lejos de los pueblos.

Finalmente, en el siglo XVI en el concilio de Milán se prohibió la fiesta del Árbol de Mayo.

Only OPENS, if you are open for fantasy. by Ben Goossens

Firma Paloma Navarrete

Comentarios anteriores

La noche de Walpurgis



Redes Sociales

Contacto

Consulta presencial Paloma Navarrete

Zona Parque de las Avenidas (Madrid)

Teléfono: 91 355 97 00

L-V: 16:30-20:30h

Política de Privacidad

Política de Privacidad